FESTIVIDAD LOCAL “EL CARMIN” 2017 POLA DE SIERO

CARMIN 2017

FESTIVIDAD LOCAL “EL CARMIN” 2017 POLA DE SIERO

Con motivo de la festividad de “EL CARMIN”, el lunes 17 de julio, nuestro local permanecerá cerrado.

A partir del martes 18 de julio nos pueden encontrar en nuestro horario habitual, de lunes a viernes de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 21:00, los sábados de 10:00 a 14:00.

Disculpen las molestias.

Seis claves para conducir seguro en un atasco

 

Mantener la distancia de seguridad

Cuando circulas en caravana es posible que tiendas a aproximarte mucho al coche de delante y no dejar el espacio suficiente para poder realizar una frenada de emergencia.

Por otro lado, cuando hay una alta densidad de tráfico debemos observar si en la carretera existen señales horizontales de doble flecha, muy comunes en las zonas donde se producen altas concentraciones de coches, y donde es obligatorio aumentar la distancia de seguridad con el vehículo que te precede, más allá de la siguiente flecha.

Precaución con el efecto acordeón

Las retenciones en carretera traen consigo frenazos, detenciones largas pero, en un momento, pasamos a poder circular a más de 80 km/h. Es lo que se conoce como efecto acordeón de una caravana: frenada, detención, vuelta a circular a mayor velocidad, frenazo, parada prolongada y vuelta a circular.

Como conductores debes adelantarte a los acontecimientos y mantenerte atentos por si debes  detenerte o realizar una nueva frenada brusca. En estos casos la distancia de seguridad es fundamental, pero también mantener una velocidad moderada, habida cuenta de que es muy posible que debas detenerte de nuevo (y que ayuda a reducir los atascos). En este sentido puede ayudarte conocer cómo se forman los atascos.

Ojo a los cambios de carril

A veces los nervios y la desesperación hacen que te olvides, pero debes tener claro que, por mucho que te muevas muevas de un carril a otro (y menos de forma brusca y continua) vas a avanzar más rápido. Tú (y tu coche) sois parte del atasco. Lo único que haces es aumentar las posibilidades de tener un accidente.

Mantener la calma

Suena a perogullo, pero en una caravana estar tranquilo y no desesperarse es clave. Sobre todo si viajas con niños, ya que trasladarás tu nerviosismo a ellos y es posible que entres en una espiral sin control. Te recordamos nuestros consejos para viajar con niños, que nunca está de más revisar.

Programar el viaje

Hoy en día existen numerosas aplicaciones (el propio Google Maps que con casi total seguridad llevas en tu móvil, o incluso la ), para conocer los horarios de menor densidad de tráfico y vías alternativas. En este sentido, recuerda que los embotellamientos no solamente suponen más peligro, tardar mucho más en realizar un viaje, aumento del nerviosismo y del cansancio… los atascos también causan averías.

Y siempre…

Siempre circular con el cinturón de seguridad puesto y con una posición de reposacabezas correcta y acorde a la altura del ocupante altura, que te salvará de un esguince cervical si sufres un choque por alcance.

Fuente: Formaster

Por qué el termómetro de tu coche miente

Tranquilo, la revolución de las máquinas no ha comenzado todavía y no se trata de un “troleo”masivo por parte de lso vehículos. Simplemente, el termómetro que equipan coches… no es realmente un termómetros, sino que en realidad se trata de un termistor.

Y ahí empieza el lío… y la explicación de esa divergencia. Mientras que un termómetro mide la temperatura, un termistor (cuyo nombre proviene de thermally sensitive resistor) mide los cambios en la corriente eléctrica una vez que el calor se añade o se retira. Están fabricados con un semiconductor (como los transistores) parar deja pasar parcialmente la corriente.

¿Por qué no poner un termómetro convencional? Por varias razones. En primer lugar, porque un termistor es mucho más económico, puede medir un amplio espectro de temperaturas… y además pueden conectarse sin problemas a infinidad de dispositivos. Eso explica que estén tan extendidos, tanto en los vehículos como en otras áreas.

No son perfectos. Según leemos, “no son lineales, lo que dificulta la adquisición de datos y resultan complicados de calibrar”. Además, los termistores acusan el efecto del autocalentamiento por el paso de corriente, por lo que los ingenieros deben ser cuidadosos en la tensión y corriente que hacen circular por el sensor para evitar falsos aumentos de temperatura.

En los coches, además, la mayoría de los termistores están en la parte delantera, tras la parrilla frontal. Esto hace que la lectura sea mucho menos precisa, sobre todo los días calurosos y soleados, ya que también recoge el calor irradiado de la carretera. Las mediciones son más precisas cuando se viaja a velocidades rápidas y cuando el sol no incide directamente sobre la carretera, como de noche o cuando está nublado.

Una vez que hayas superado que tu coche no tiene un termómetro (sí algo que hace una función realmente similar) hay que tener en cuenta que funcionan realmente bien para medir temperaturas por debajo de 0º centígrados, aunque tendrás que recordar que su precisión nunca alcanzará la de un termómetro. Podrá usarlo para ver cambios de temperaturas mientras viajas, por ejemplo, pero una buena aplicación de móvil del tiempo será, a día de hoy, más recomendable para ver qué temperatura hace en un lugar concreto.

Fuente: WikipediaLifehacker

Correa o cadena de distribución, ¿cuál es la mejor opción?

¿Correa o cadena de distribución en un coche? Se trata de una de las eternas preguntas en el mundo del automóvil. Son dos elementos muy distintos entre sí, pero que tienen la misma función. Son las encargadas de abrir y cerrar las válvulas de admisión de forma correcta, sin que los pistones las golpeen. Para ello tienen que coordinar el movimiento de la polea del cigüeñal con el piñón del árbol de levas.

Son unos de esos elementos básicos para que funcione una mecánica, pues de esta forma se permite que entre la mezcla de aire combustible (cuando abre/admisión), que se haga la compresión y posteriormente la explosión de la mezcla y la evacuación de los gases por las válvulas del escape. Por lo tanto es uno de los fallos mecánicos más costosos y conviene saber las ventajas y desventajasentre la correa y la cadena de distribución.

Correa de distribución

La correa de distribución se trata de una tira sintética, hecha de caucho, goma y nylon; que tiene la superficie exterior lisa y la interior dentada con la finalidad de acoplarse a las poleas. Es un elemento relativamente nuevo en el mundo del automóvil (anteriormente se utilizaba cadena) y ha sido adoptado por casi todos los fabricantes. Actualmente la lleva la gran mayoría de los coches que vemos en el mercado.

Ventajas y desventajas

  • Las principales ventajas que presenta la correa de distribución es su bajo coste de fabricación, eso ha conllevado a que sean la opción prioritaria en la mayoría de fabricantes. También presenta un funcionamiento más silencioso, al utilizar este tipo de materiales que emiten menos ruido.
  • Por el otro lado, la desventaja principal de la correa es que tiene una vida útil más limitada. Su desgaste necesita que haya un mantenimiento, siendo recomendable sustituirla tras recorrer entre 80.000 y 12.000 kilómetros o cada cuatro/cinco años (dependiendo del uso). También está el riesgo de que se rompa y eso conllevaría un desembolso mayor y la sustitución de otros elementos.

Cadena de distribución

La cadena de distribución se trata de una cadena metálica de eslabones, algo similar a lo que veríamos en una bicicleta o una motocicleta, pero de mayor tamaño y resistencia. Aunque hace años se era utilizada por la mayoría de automóviles, lo cierto es que hoy en día su uso en la actualidad es minoritario, siendo montada en alrededor del 20% de los coches.

Ventajas y desventajas

  • La ventaja principal de la cadena de distribución es su fiabilidad. Presenta una vida útil casi ilimitada, los fabricantes dicen que dura lo mismo que el motor y por lo tanto, a priori, no es necesaria su sustitución. Es muy poco probable que llegue a romperse debido a su gran resistencia, evitando averías mayores.
  • Una de sus desventajas principales es que emite más ruido que una correa, debido al uso de componentes metálicos, aunque los fabricantes han mejorado la insonorización del motor. A pesar de su gran resistencia, también es posible que con el paso de los kilómetros presente pequeñas holguras. Es un caso que solo aparece tras el uso intensivo y rara vez antes de los 250.000 kilómetros.

Fuente – Autofácil

Por este motivo no deberías circular con el depósito en reserva

Cuando estás realizando un viaje largo una de las claves es preparar el coche para no encontrarse con problemas mecánicos. Una vez en carretera, en ocasiones es muy tentador tratar de hacer tantos kilómetros con el tanque lleno como sea posible para evitar parar y de ese modo llegar al destino lo antes posible. Pero ojo, no deberías circular con el depósito en reserva… y vamos a explicarte por qué.

La gasolina (o gasoil) pasa del tanque al motor gracias a que existe la bomba de combustible. Se trata, pues, de un elemento crucial en el funcionamiento del automóvil, con una misión sencilla, pero primordial. Eso sí, puedes acabar “tirado” en una cuneta esperando la grúa ya que tiende a fallar… sobre todo si sueles utilizar tu coche con poco combustible.

¿Por qué? La bomba eléctrica succiona el combustible del depósito y lo envía por unos conductos hasta llegar a los cilindros, donde lo dejan los inyectores. Cuando hay poco combustible estás haciendo que la bomba trabaje mucho más, del mismo modo que te cuesta más aspirar con una pajita el fondo de un vaso que cuando este se encuentra lleno. Ese sobreesfuerzo, si se repite a menudo, podrá estropear tu coche.

Las piezas de una bomba de combustible que tienen a causar problemas cuando circulas en reserva son el filtro de combustible y el motor eléctrico. En este vídeo del Youtuber speedcar99 puedes ver cómo desmonta un módulo de la bomba de combustible para conocer mejor sus entrañas:

Como puedes ver en el vídeo, el motor eléctrico es enfriado por el combustible. La gasolina del tanque entra a través del filtro, se comprime a través de una bomba circular y se empuja a través del motor de la bomba eléctrica para enfriar la bonina que hace que el motor funcione.

Cuando el coche se mueve sin apenas combustible es el aire (y no la gasolina/gasolil) el que tiene que realizar esta función para enfriar… y los gases que fluyen no son tan eficiente como los líquidos, por lo que no son capaces de eliminar el calor de manera eficaz.

¿Resultado? El motor eléctrico de la bomba de combustible puede recalentarse, fundir sus devanados (las terminales de las bobinas) y dejar de funcionar. Por si fuese poco, el combustible también sirve como lubricante para la bomba, por lo que si hay aire en el circuito, podría provocar un desgaste prematuro de las piezas giratorias. Además, se empobrece la mezcla de aire y combustible… y el coche no funciona de manera óptima.

Ojo con los sedimentos

Si has leído hasta aquí ya deberías evitar circular en reserva por el resto de tus días si tienes el mínimo aprecio por tu coche. Pero hay más. Cuando un coche funciona con poco combustible tiende a llevar al motor sedimentos e impurezas que normalmente se encuentra en la parte inferior del tanque. ¿Pero de dónde salen esas impurezas?

  • Del propio combustible: Toda la gasolina o díesel a la venta en España es similar, distribuida por la Compañía Logística de Hidrocarburos (varían solamente los aditivos que emplean las marcas, que ayudan a mejorar el funcionamiento de las mecánicas, de ahí biena parte de la diferencia de precio).
    Habrás oído en alguna ocasión que no debes repostar si ves en una gasolinera cómo un camión está rellenado los tanque. Intenta evitarlo, ya que en ese momento el combustible remueve el fondo y las impurezas dejan de estar en el fondo. Si alguna de estas impurezas ya está en tu depósito de combustible, llegará al motor… sí, cuando apuras la reserva.
  • Generados en la mecánica del coche: Desde partículas mecánicas provocadas por desgaste de componentes (aquí es clave la lubricación, depósitos carbonosos, hollín generado por combustible mal quemado… o corrosión del propio depósito de combustible (especialmente en coches antiguos, que cuentan con depósitos metálicos que tienden a corroerse… especialmente cuando están vacíos ya que quedan expuestos a la humedad en el aire).

Estos sedimentos pueden obstruir el filtro o la goma sobre él. Cuando esto ocurre, no llegará al motor el combustible suficiente y tu automóvil no funcionará. Y si el caudal de combustible se estanca… de nuevo vuelve a haber problemas con el enfriamiento de la bomba eléctrica. También depositarse en los inyectores, si pasan el filtro y entonces el motor no funcionará correctamente.

Notarás que el filtro de combustible está en mal estado si percibes un aumento de consumo y menor potencia del motor (sobre todo a altas revoluciones). También le costará más arrancar el vehículo, sobre todo en frío pues entonces necesita una mezcla más rica. Por ello te recomendamos cumplir con el mantenimiento del coche (no se puede limpiar, hay que cambiarlo cuando indica cada fabricante) para evitar averías más costosas, como cambiar por completo la bomba de combustible (en un coche nuevo es un auténtico dolor de tiempo… y dinero).

¿Cuánto dura la reserva?

Después de haber leído esto, deberías evitar ya que el testigo de la reserva de combustible en el cuadro de mandos apareciese alguna vez. Puede que te preguntes también, llegado a este punto, cuántos kilómetros podrás recorrer después de que el testigo se ilumine. Como buen gallego te diré que… depende. Varía en función de cada vehículo y del tamaño de su depósito, pero ronda los 50-60 km.

Cuando se ilumine el testigo, acude a la gasolinera más cercana. No te fies nunca al 100% de la estimación de autonomía del ordenador de a bordo… pues a veces puede darte alguna sorpresa, ya que realiza sus cálculos en función de los datos consumo anteriores y las circunstancias pueden variar (sobre todo en atascos o en zonas con mucha pendiente). En cuanto el testigo se ilumine, no tientes la suerte y acude raudo a una estación de servicio.

En algunas ocasiones nuestro ordenador de a bordo nos marca un crédito de kilómetros mayor y nos da una confianza que rápidamente se rompe cuando nuestro alcance empieza a descender rápidamente. Ten cuidado, esta estimación se basa en medias de consumo anterior y estas pueden no ser las circunstancias del momento. Si estas atascado o subiendo una pendiente consumirás más y la estimación del ordenador no te servirá pudiendo tener una sorpresa desagradable.

Tan pronto como se encienda la luz de reserva es conveniente buscar la gasolinera más cercana y evitar tentar a la suerte. sin gasolina

Una vez que hemos repostado y que nuestro tanque de combustible está lleno, comienza su ruta hacia el motor para provocar el movimiento del coche.

Fuentes: YoutubeJalopnikMotorpasion

Consejos para comprar coche compacto

Los coches compactos son un segmento al que apenas ha afectado la crisis y el brutal crecimiento de los SUV. Más o menos, uno de cada cuatro coches que se venden es un compacto y esto es debido a la versatilidad que nos da este tipo de carrocería. Recibe el nombre de ‘hatchback‘ por el portón trasero que es su punto más característico y actualmente podemos encontrar tanto modelos de 3 como de 5 puertas en este segmento C.

La clave en este tipo de vehículos es su tamaño intermedio. Que permite a sus propietarios moverse por ciudad con cierta soltura a la vez que hacer largos viajes con algunas comodidades. Es cierto que los SUV y las berlinas ofrecerán más espacio interior, pero los compactos contarán con la ventaja de tener un precio y unos costes de mantenimiento algo inferiores. A continuación os contamos algunos de los aspectos a tener en cuenta a la hora de adquirir un compacto.

Descripción

Como ya adelantábamos, son vehículos fáciles de reconocer por su tamaño y características. Suelen tener una longitud comprendida entre los 4,25 y los 4,50 metros, la anchura se mueve entre los 1,70 y 1,85 metros y la altura suele rondar entre 1,42 y 1,52 metros. La distancia entre ejes es considerable y los voladizos no muy extensos. La zaga destaca por el portón bastante vertical que incluye la luneta trasera.

Por lo tanto la diferencia estética respecto a una berlina es notable. Mientras que en éste tipo de vehículos encontramos tres volúmenes bastante marcados, en los compactos solamente habrá dos. Tampoco se parecen en exceso a los SUV, pues éstos cuentan con una carrocería elevada. Sin embargo, habrá algunos casos como el del Infiniti Q30, que se acerca bastante a un SUV. De la mayoria de compactos encontraremos versiones familiares, con el voladizo trasero extendido.

3 o 5 puertas

Comparativa visual BMW Serie 1 con 3 y 5 puertas

Los coches compactos históricamente siempre han podido elegir con 3 o 5 puertas. Sobre una misma plataforma se pueden instalar solo unas puertas delanteras más grandes o puertas delanteras y traseras de menores dimensiones. En el caso de los 3 puertas siempre ha primado el diseño por encima de la funcionalidad, tienen una línea más deportiva pero son menos útiles. Los 5 puertas son más accesibles aunque lucen un poco menos estéticamente.

Aunque la tendencia en la actualidad ha hecho que cada vez haya menos compactos de 3 puertas. Muchos fabricantes han terminado quitándolos de sus gamas debido a la menor demanda y con la finalidad de abaratar los costes de producción. Todavía se puede elegir en algunos como el Audi A3, BMW Serie 1, los Kia Cee’d y Pro Cee’d o el SEAT León. En todo caso, los tres puertas serán recomendables para quién de importancia al aspecto y suela viajar solo o con otra persona. Los cinco puertas son más adecuados para familias o gente que haga viajes y cargue el coche.

Interior

Plazas traseras Toyota Auris

En los compactos por norma general tendremos un espacio interior bastante aceptable. En las plazas delanteras encontramos buenas cotas para piernas y cabeza, incluso las personas altas no sentirán demasiada claustrofobia en estos modelos. Las plazas traseras son otro cantar, pues en general no son adecuadas para albergar a tres adultos. Por suerte las plazas laterales son bastante amplias.

La clave en este aspecto es la plaza central, que en la mayoría de casos carece de forma y es más estrecha que las otras dos. Tampoco beneficia un túnel de transmisión bastante prominente y que puede molestar a las piernas. De todos modos, podrá ser usada ocasionalmente para viajes no muy largos y el resto del tiempo tres o cuatro pasajeros podrán viajar cómodamente. Casi todos cuentan con anclajes Isofix para las sillas infantiles.

Maletero

Maletero Honda Civic

El maletero es un punto bastante fuerte de este tipo de vehículos. Aunque no llega a las cotas de las berlinas si que obtienen cifras muy dignas y, en algunos casos, cercanas a las de los SUV. Los compactos de 3 puertas han sido normalmente los que salen peor parados en el maletero, aunque en ningún caso estarán por debajo de los 300 litros (el Volkswagen Beetle tiene 310 litros). En los compactos de 5 puertas vemos que el maletero medio es de unos 380 litros. Tenemos caso de algunos que superan esas cifras, como el Fiat Tipo con 440 litros o el Honda Civic con 477 litros (récord de la categoría).

Motores y cambio

En el segmento de los compactos predominan principalmente las mecánicas turboalimentadas de cuatro cilindros. Si bien es verdad que se puede encontrar algún atmosférico o alguna mecánica con más cilindros, no es lo habitual. Con la tendencia del downsizing también es posible encontrar motores de tres cilindros como acceso a las gamas. Normalmente se podrá elegir entre varias opciones tanto en diésel (recomendables si se recorren más de 20.000 km al año) como en gasolina (más adecuados si se recorren menos de 20.000 km al año).  En nuestra guía para elegir motor te explicamos las claves para acertar

Las potencias de estos compactos suelen estar comprendidas entre los 100 y los 200 CV, encontrando más opciones entre los 120 y los 150 CV, que es el rango de potencia más equilibrado entre prestaciones y consumo para un vehículo de este tamaño. También hay variantes deportivas que ya están superando los 250 CV con facilidad y en algunos casos los 300 CV, como el Civic Type R, el Golf R, el Focus RS o el Mercedes-AMG A 45 con 381 CV.

Los más normal en este segmento C y en nuestro país es que un gran porcentaje de vehículos se vendan con caja de cambios manual. Aún así, la mayoría de fabricantes disponen la opción de escoger transmisiones automáticas en algunas versiones. En algunos casos se utilizan transmisiones de convertidor de par (más en las generalistas), aunque también se pueden encontrar cajas de doble embrague (un poco más en premium). Aquí te detallamos los distintos tipos de cambio automático que hay en el mercado.

Dicho esto, cada vez es más normal encontrarse con modelos híbridoshíbridos enchufables o eléctricos. Son altamente recomendables para aquellos que no recorran muchos kilómetros y que lo hagan en ciudad. Un ejemplo de compacto híbrido serían los Toyota Auris Hybrid y Lexus CT 200h, en híbridos enchufables encontramos al Audi A3 Sportback e-tron o al Volkswagen Golf GTE, mientras que en eléctricos están el Nissan Leaf o el Volkswagen e-Golf.

4×2 o 4×4

Mientras que en otros segmentos como el SUV encontramos bastantes opciones con tracción total, en el de los compactos habrá una gran mayoría de vehículos de tracción delantera. Hay una excepción muy clara en el segmento C que es BMW, que por tradición ofrece toda la gama del Serie 1 con tracción trasera. Del mismo modo también habrá algunas opciones con tracción a las cuatro ruedas.

Normalmente los que llevarán esta tracción son algunos deportivos radicales que ya hemos nombrado como el Golf R, el Focus RS, el Mercedes-AMG A45 o Audi RS3 Sportback, Subaru WRX STI. También hay opciones más normales en las gamas de algunas marcas, principalmente premium. Es el caso de BMW, Audi y Volvo que permite tracciones xDrive, quattro y AWD respectivamente en algunas versiones de los Serie 1, A3 y V40 Cross Country.

Seguridad

Con el paso del tiempo y la llegada de nuevas tecnologías, los compactos han avanzado mucho en materia de seguridad. Son modelos que suelen lograr las cinco estrellas EuroNCAP en un gran porcentaje. Además,a día de hoy no es extraño ver como van equipando elementos que antes estaban ligados a segmentos superiores. Hablamos de sistemas como el control de crucero adaptativo, el asistente de cambio de carril, luces de carretera automáticas o control del ángulo muerto.

Aunque por supuesto estos elementos no vendrán en los acabados más básicos. Lo normal es que en las marcas generalistas comiencen a aparecer en acabados superiores y en los premium habrá algunos de serie y otros que no lo sean. En todo caso es muy recomendable tener en cuenta el equipamiento de seguridad y optar por algunos sistemas interesantes. Algunos como la frenada automática en ciudad pueden ser realmente útiles en algunos casos.

Equipamiento

Con el tema del equipamiento pasa algo similar a lo que veíamos en la seguridad. Cada vez van apareciendo tecnologías más avanzadas y sistemas que hasta ahora era difícil ver en compactos. Uno de los puntos en los que más se ha evolucionado es en la multimedia y en la conectividad. Casi todos los modelos del segmento C disponen de pantalla táctil y conexión con sus smartphones con Apple CarPlay o Android Auto.

En los acabados superiores de estos modelos también podremos encontrar faros LED, navegador, ayudas para el aparcamiento (incluso Park Assist o cámaras de 360º) o Head-Up Display. Una de las cosas que llaman la atención es que cada vez más coches ofrecen conexión WiFi, para ofrecer servicios e Internet a los smartphones. Otra novedad que estrenó el Golf hace poco es el control gestual para algunas funciones.

En todo caso, el equipamiento de un coche dependerá de lo que estemos dispuestos a pagar por él. Normalmente lo más recomendable es fijarnos unas prioridades y escoger un nivel de acabado intermedio, ni el más básico ni el superior. En el caso de los premium, la lista de opcionales será mucho más extensa, pero habrá que tener en cuenta que el equipamiento extra que acaba costando dinero, con elementos como el techo solar o la tapicería de cuero.

Precio

En el segmento de los vehículos compactos podemos encontrar un abanico de precios que va desde los 12.000 hasta los 25.000 euros aproximadamente. Una de las primeras claves es comprar un coche que te puedas permitir e intentar evitar la tentación de escoger alguno que esté por encima de las posibilidades. Por ello es recomendable establecer un presupuesto realista y, si piensas en financiar la compra, determina cuánto puedes gastar cómodamente en un pago mensual.

Cuando llegue la hora de comprar, intenta mantener el presupuesto, pues es fácil gastar más de lo que planeas. Esto hay que vigilarlo con más precisión en el caso de los premium, que dependiendo del equipamiento pueden engrosar mucho la cuenta final. De todos modos, la regla del 20 / 4 /10 puede ayudarte a no tener agobios económicos en el futuro y a tener en cuenta algunas variables importantes. También te mostramos los errores más comunes a la hora de comprar coche.

Una vez que haya un presupuesto, es hora de comparar los precios de estos coches. En sitios como coches.com podrás buscar entre vehículos nuevoskm 0 y usados seleccionados por su mejor precio. Al comenzar a mirar, observa tantos vehículos como te sea posible y luego vete limitando la búsqueda. Con nuestra aplicación puedes también conocer la evolución de los precios de los coches y optimizar el momento de compra.

¿Ves algo? 10 pasos para mejorar tu visibilidad y seguridad en el coche

El 90% de la información que recibimos al conducir nos llega al cerebro a través de la vista. Los continuos cambios de condiciones del tráfico (entorno, posición relativa, orientación, velocidad, dirección…) exigen al conductor constantes ajustes de su foco de visión para poder comprender lo que le rodea, y tomar las mejores decisiones para mantener el coche dentro de la vía y sin colisionar con otro objeto.

Muchos accidentes podrían evitarse con una correcta visibilidad y estrategia de exploración visual, que nos permita anticiparnos a posibles riesgos. Aquí os dejamos los consejos que Carglass nos propone para la “Operación Salida” que tendrá lugar este fin de semana.

1. Levantar la barbilla y mirar a lo lejos

Era uno de los consejos que te daban de niño aprender a montar en bici y el mejor que se le puede dar a un conductor novel. Como sucedía con la bicicleta, mirar al frente y a lo lejos –no a lo que sucede justo por delante del capó- ayuda a mantener la trayectoria sin caerte, en el caso de las dos ruedas; y sin necesidad de hacer constantes correcciones en el volante para mantenernos en el carril, en el caso del coche.

Más importante aún, es que mirar a lo lejos nos permite anticiparnos a todo lo que pueda suceder por delante de nosotros y tener un valioso tiempo de reacción extra para evitar un accidente. Si vamos mirando lo que sucede a pocos metros delante de nuestro coche, no nos daremos cuenta a tiempo del típico frenazo en autopista que provoca una retención: cuando lo veamos ya lo tendremos encima y no habrá tiempo material para frenar y evitar la colisión por alcance.

Paradójicamente, los conductores noveles e inexpertos hacen justo lo contrario. Ellos invierten la mayoría de sus esfuerzos en mantener el coche dentro de la carretera, pero lo hacen con una estrategia visual errónea: mirando constantemente a la derecha y hacia las zonas más próximas a la parte frontal de su vehículo. Y al hacerlo, solo ven lo que tienen unos pocos metros por delante y no son capaces de detectar eventos relevantes que ocurren fuera de ese campo de visión.

La habilidad de mirar bien al frente hay que entrenarla, y requiere de otras estrategias de exploración visual complementarias, como los barridos.

2. Realizar constantes barridos visuales

Si sólo mirásemos a lo lejos, apenas obtendríamos información de lo que pasa a izquierda y derecha del vehículo, y entre el capó de nuestro coche y el punto hacia donde apuntamos la mirada. Por este motivo es necesario realizar barridos de mirada transversales (de lado a lado) y longitudinales (desde cerca hacia más lejos).

Dependiendo de la vía en que nos encontremos, nuestro barrido se realizará de una u otra forma. En ciudad rodamos a menos velocidad, por lo que no es necesario mirar tan lejos y los barridos longitudinales se reducen y acortan. Además, circulamos dentro de un entorno en el que tendremos muchas entradas a la vía desde los lados, principalmente de peatones y vehículos. Por este motivo, hay que hacer más barridos transversales a ambos lados; y de mayor anchura, para detectar personas u objetos que se puedan cruzar en nuestra trayectoria.

En autopistas y autovías sucede casi lo opuesto: debemos llegar lejos con la mirada y realizar frecuentes barridos longitudinales hacia el capó de nuestro coche. Al hacer pocas entradas y salidas, los barridos transversales serán poco frecuentes. En carreteras convencionales, con más entradas y salidas, así será más necesario mirar a izquierda y derecha con relativa frecuencia.

3. Visión periférica

La visión periférica es la habilidad de captar y reconocer la información o movimiento que se desarrolla alrededor del objeto o punto concreto sobre el que hemos fijado la visión. En otras palabras, es lo que somos capaces de ver “por el rabillo del ojo” mientras vamos conduciendo.

Nuestro campo de visión normal es de unos 120º y la visión periférica nos permite tener un campo de hasta 180º. Es una habilidad que también puede entrenarse y que suele estas más desarrollada en personas que practican deportes de equipo.

Con la visión periférica, aunque no vemos los objetos que aparecen en los extremos de nuestro campo de visión enfocados y definidos; sí podemos percibir que ahí sucede algo que llama nuestra atención. A partir de ese momento se suele tardar 0,5 segundos en girar la cabeza y enfocar esa situación, para poder evaluarla y tomar una decisión.

Hay que tener en cuenta que, dentro de un coche, hay elementos que pueden entorpecer nuestra visión periférica, como los montantes A, B y C. Y también que este campo de visión se reduce a medida que aumenta la velocidad a la que circulamos.

4. El “efecto túnel”

¿Por qué se reduce nuestro campo de visión normal con la velocidad? A mayor velocidad, llega al cerebro más cantidad de información por segundo. Para poder procesarla, nuestra mente limita esa información, descartando la que entiende que es menos importante por estar más lejos del foco de atención y más a los extremos de nuestro campo visual.

Si en parado nuestro campo de visión es de 120º, en movimiento el denominado campo de visión cinético va reduciéndose con la velocidad. Por ejemplo, a 65 km/h se reduce hasta los 70 grados, mientras que a 100 km/h el campo de visión baja hasta solo 42°. A partir de 130 km/h, comienza a parecer el efecto túnel, pues con solo 30º de visión, es como si a nuestros lados solo hubiera paredes negras.

5. Vas hacia donde miras

Una de las primeras cosas que enseñan los monitores de cursos de conducción es el fenómeno de la “fijación del objetivo”. Y es que en momentos de tensión tendemos instintivamente a dirigir nuestro vehículo justo hacia el lugar al que apuntamos la vista. Y en una situación de riesgo, ese lugar suele ser el más peligroso: por ejemplo, el coche que se ha cruzado en nuestro camino y contra el que vamos a chocarnos.

Al volante hay que ser conscientes de este fenómeno, y tener la mente fría para dirigir la vista, y nuestro vehículo, hacia los puntos de escape de una situación de peligro.

6. Evaluar todo lo que nos rodea

Si fueras el único ser vivo del planeta, conducir un vehículo sería mucho más sencillo: solo tendrías que preocuparte de tus actos y no chocar contra elementos fijos. Pero circulamos rodeados de vehículos, personas, animales… todos ellos con sus trayectorias, preocupaciones y movimientos.

Conducir de forma segura implica ir con mil ojos, mirando y evaluando constantemente todo lo que nos rodea para detectar posibles amenazas y estar prevenido frente a ellas. También analizar el entorno: el asfalto (sucio, baches…), si hay cruces, salidas de caminos o de casas, zonas con mucha afluencia de personas… Y todo ello, sin despistarnos en cosas que desvíen nuestra atención de lo importante, como las vallas publicitarias, un coche parado en el sentido contrario…

Muchos lo llaman “conducción defensiva”, y se trata de actuar previendo los posibles errores o despistes de los demás. Por ejemplo, pensar que ese coche que marcha con una trayectoria dubitativa por delante de nosotros, efectivamente va a realizar un giro brusco y nos “la va a liar” unos metros más adelante.

7. Ver los ojos de los demás

En muchas ocasiones no sabemos si otro conductor nos ha visto y va a tener en cuenta nuestra presencia antes de ejecutar una maniobra que podría acabar en una colisión. A veces, podemos asegurarnos de que nos han visto mirando a sus espejos retrovisores y buscando el contacto visual. A nosotros, ese rápido cruce de miradas nos confirmará que nos ha visto; y él también será consciente de que nosotros sabemos que nos ha visto.

8. Ver a través de otros coches

No se trata de tener súper poderes, sino de saber mirar a través de los cristales de los vehículos que nos preceden. Muchas veces lo hacemos instintivamente y solo nos damos cuenta de ello cuando nos sentimos molestos circulando detrás de un furgón opaco. En estas circunstancias lo mejor es aumentar la distancia de seguridad, para tener la información máxima de lo que ocurre por delante de dicho vehículo.

Mirar a través de los otros vehículos nos permite anticipar acontecimientos, por ejemplo, ver las luces de frenado del coche que va dos coches por delante de nosotros, y así poder frenar antes; o ver un obstáculo en la vía y no “comérnoslo” cuando el coche que nos precede lo esquiva en el último momento.

9. Los malditos ángulos muertos

Hay objetos y situaciones que, por mucho que queramos verlas, se escapan a nuestro ángulo de visión por diferentes motivos. El más común es el denominado “ángulo muerto” de los retrovisores, que es la zona que no alcanzan a recoger por el propio diseño del coche. Especialmente sensibles a introducirse en estos ángulos muertos son las motocicletas, cuando circulan entre hileras de vehículos.

La mayoría de automóviles modernos ofrecen –de serie o como opción con sobrecoste- un sistema que nos alerta de la presencia de objetos en ese ángulo muerto, mediante alertas visuales o sonoras. Estos sistemas evitan numerosos accidentes.

Por otro lado, existen situaciones comunes en las que otros vehículos no nos permiten ver situaciones de riesgo. Por ejemplo, cuando circulamos por una vía de dos carriles y el coche de la derecha comienza a frenar de un modo incomprensible para nosotros. Ese frenazo puede ser causado porque un peatón está empezando a cruzar la calle, peatón al que nosotros no vemos porque el coche nos lo tapa. Con la bajada de viajeros en los autobuses pueden suceder situaciones similares.

10. Los molestos deslumbramientos

Los que viven al oeste de su lugar de trabajo saben bien que por las mañanas se encuentran el amanecer de frente; y que por las tardes también regresan a casa con el sol de cara. Para tener la mejor visibilidad posible en esas complicadas situaciones es clave, en primer lugar, llevar gafas de sol y el parabrisas en perfecto estado. Por un lado, el cristal debe estar limpio; y por otro, no tener rayones ni impactos, pues tanto la suciedad como los desperfectos en el parabrisas provocan peligrosos reflejos que dificultan la visión.

Ya sea a causa del sol, o por las luces largas, o mal orientadas de otro vehículo por la noche; un deslumbramiento puede cegarnos momentáneamente y ser muy peligroso.

En esas situaciones, lo primero es no mirar directamente a la fuente de luz, y dirigir la vista hacia una referencia que nos permita seguir circulando sin salirnos del carril. Lo mejor suele ser bajar la vista hacia la derecha, y buscar la línea de la carretera o el borde del arcén; usando la visión periférica para controlar el resto de la vía.

Cuando el que nos deslumbra viene por detrás, la solución es muy sencilla: voltear el retrovisor central a su posición nocturna, que atenúa las luces.

Fuente: Carglass

Vía: Newspress